La captación, transformación, transporte y consumo final de la energía constituye hoy uno de los mayores retos del mundo. Entre las respuestas a este desafío, se abren camino soluciones e iniciativas basadas en el potencial energético de los vegetales, de los microorganismos y de los sistemas biológicos. Unas propuestas que tienen interés tanto para el sector energético como para el sector primario “de nueva generación”, que ya trabaja en agricultura “de precisión”.